De la pobreza a la miseria
Hace cinco meses que la hoy presidenta de México tomó posesión del cargo constituyéndose en la primera mujer en la historia de nuestro país en llegar como titular del poder ejecutivo. En el vecino país del norte otra mujer, Kamala Davis Harris aspiraba a lograr la presidencia enfrentándose al candidato postulado por el partido republicano, el magnate Donald Trump que iba por un segundo mandato a pesar de su complicado problema legal ante la justicia de su país, la que finalmente se hizo “de la vista gorda” y lo dejó seguir, situación que le permitió ganar las elecciones y tomar posesión el pasado 20 de enero.
Las dos mujeres que intentaron obtener la presidencia en su respectivo país. Xóchitl Gálvez Ruiz y Kamala Harris terminaron finalmente a la deriva, solo para conformarse en quedar inscritas en los anales históricos de México y los Estados Unidos de América; sin embargo, con toda seguridad a estas horas han de sentirse muy a gusto, en santa paz, luego de estar enteradas de cómo se han dado las cosas después del arribo al poder de Donald Trump, pues las decisiones abruptas que ha tomado a pesar de ser muy anunciadas desde su campaña político electoral, pues tienen un significativo impacto en ambos países al repercutir principalmente en el sector económico.
El problema gravísimo para nuestro país es derivado de las múltiples debilidades del gobierno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. En ese sentido quiero hacer énfasis en que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su equipo de colaboradores de los llamados gabinetes legal y ampliado no recibieron un país en charola de plata, sino todo lo contrario, con déficits en todas las dependencias federales; díganlo si no existen suficientes ejemplos sumamente tratados por especialistas mexicanos en economía, para lo cual se han valido de los datos duros oficiales y los han expuesto con sendas reflexiones y conclusiones vertidos en artículos periodísticos, entrevistas en los distintos medios de comunicación masiva y en serias publicaciones impresas que se vendieron como pan caliente; en sus textos abarcan la problemática observada en el mal manejo político, administrativo y eco nómico en prácticamente todas las dependencias federales, así como su tremenda repercusión en todo el país. Veamos algunos ejemplos.
México mantiene una deuda externa que golpea significativamente al total del Producto Interno Bruto, PIB; las empresas estatales PEMEX y CFE se encuentran en números rojos; el galopante proceso inflacionario ha llevado a cifras no vistas en el costo de la gasolina al consumidor, este solo evento ha contribuido al incremento de los precios de los productos básicos que afectan la economía familiar la que no alcanza porque los salarios no crecen de manera similar a la inflación; el problema se agudiza en las familias con el menor poder adquisitivo, las que han tenido que recurrir a enrolarse en la llamada economía informal que hoy mismo se extiende en todo el país como lo hemos visto en la capital ahora mismo; es obvio que el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza no tiene para cuando abatirse y, al contrario, los millones de habitantes en pobreza extrema, entiéndase miseria, demuestran la ineficiencia del gobierno. Ciertamente estamos considerados como país dentro de las 15 más grandes economías del mundo, pero eso solo es una visión macro que no muestra la realidad de lo que acontece en las capas sociales más depauperadas, que representan más del 50% de la población nacional. Así mismo nuestro nivel de escolaridad se ubica en la cola de los países integrantes de la OCDE; la atención sanitario asistencial está a años luz de la que gozan los habitantes de las naciones con un sistema de salud de calidad, y cómo pretendemos ya no igualarlos sino acercarnos a ellos con un presupuesto que cada vez se reduce más. Qué puede esperarse de la situación de inseguridad que vivimos día a día en casi todo el territorio nacional en el que el propio gobierno de Trump ha calificado como un narco gobierno, en el que están coludidos hasta los más elevados servidores públicos de las entidades federativas Por eso no podemos hablar de tranquilidad y menos de paz. Aún hay más dijera el extinto Raúl Velasco, famoso conductor de la televisión comercial, pero creo que con lo dicho basta para darse cuenta de que el panorama pinta muy mal para nuestro país; débil de entrada ante el gigante de América, hay que admitirlo. ¿Será posible que la presidenta y su equipo nos puedan dar la sorpresa y al final de los próximos cuatro años y luego del sexenio en curso entreguen cuentas que puedan calificarse como una gestión eficaz, eficiente y efectiva, y no aquella que nos catapulte a estadios como los que sufren los habitantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, por ser los mejores ejemplos del fracaso de sus gobiernos. Como que resulta obvio que a Donald Trump y a su país no les conviene tener de vecino a un México envuelto en llamas con dirección hacia su decadencia total, con un “pueblo bueno y sabio” pero carente del nivel de escolaridad o por lo menos de información sin sesgos para poder tomar decisiones razonables como cuando se trata de escoger por quien votar en los procesos electorales.
Las dos mujeres que intentaron obtener la presidencia en su respectivo país. Xóchitl Gálvez Ruiz y Kamala Harris terminaron finalmente a la deriva, solo para conformarse en quedar inscritas en los anales históricos de México y los Estados Unidos de América; sin embargo, con toda seguridad a estas horas han de sentirse muy a gusto, en santa paz, luego de estar enteradas de cómo se han dado las cosas después del arribo al poder de Donald Trump, pues las decisiones abruptas que ha tomado a pesar de ser muy anunciadas desde su campaña político electoral, pues tienen un significativo impacto en ambos países al repercutir principalmente en el sector económico.
El problema gravísimo para nuestro país es derivado de las múltiples debilidades del gobierno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. En ese sentido quiero hacer énfasis en que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su equipo de colaboradores de los llamados gabinetes legal y ampliado no recibieron un país en charola de plata, sino todo lo contrario, con déficits en todas las dependencias federales; díganlo si no existen suficientes ejemplos sumamente tratados por especialistas mexicanos en economía, para lo cual se han valido de los datos duros oficiales y los han expuesto con sendas reflexiones y conclusiones vertidos en artículos periodísticos, entrevistas en los distintos medios de comunicación masiva y en serias publicaciones impresas que se vendieron como pan caliente; en sus textos abarcan la problemática observada en el mal manejo político, administrativo y eco nómico en prácticamente todas las dependencias federales, así como su tremenda repercusión en todo el país. Veamos algunos ejemplos.
México mantiene una deuda externa que golpea significativamente al total del Producto Interno Bruto, PIB; las empresas estatales PEMEX y CFE se encuentran en números rojos; el galopante proceso inflacionario ha llevado a cifras no vistas en el costo de la gasolina al consumidor, este solo evento ha contribuido al incremento de los precios de los productos básicos que afectan la economía familiar la que no alcanza porque los salarios no crecen de manera similar a la inflación; el problema se agudiza en las familias con el menor poder adquisitivo, las que han tenido que recurrir a enrolarse en la llamada economía informal que hoy mismo se extiende en todo el país como lo hemos visto en la capital ahora mismo; es obvio que el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza no tiene para cuando abatirse y, al contrario, los millones de habitantes en pobreza extrema, entiéndase miseria, demuestran la ineficiencia del gobierno. Ciertamente estamos considerados como país dentro de las 15 más grandes economías del mundo, pero eso solo es una visión macro que no muestra la realidad de lo que acontece en las capas sociales más depauperadas, que representan más del 50% de la población nacional. Así mismo nuestro nivel de escolaridad se ubica en la cola de los países integrantes de la OCDE; la atención sanitario asistencial está a años luz de la que gozan los habitantes de las naciones con un sistema de salud de calidad, y cómo pretendemos ya no igualarlos sino acercarnos a ellos con un presupuesto que cada vez se reduce más. Qué puede esperarse de la situación de inseguridad que vivimos día a día en casi todo el territorio nacional en el que el propio gobierno de Trump ha calificado como un narco gobierno, en el que están coludidos hasta los más elevados servidores públicos de las entidades federativas Por eso no podemos hablar de tranquilidad y menos de paz. Aún hay más dijera el extinto Raúl Velasco, famoso conductor de la televisión comercial, pero creo que con lo dicho basta para darse cuenta de que el panorama pinta muy mal para nuestro país; débil de entrada ante el gigante de América, hay que admitirlo. ¿Será posible que la presidenta y su equipo nos puedan dar la sorpresa y al final de los próximos cuatro años y luego del sexenio en curso entreguen cuentas que puedan calificarse como una gestión eficaz, eficiente y efectiva, y no aquella que nos catapulte a estadios como los que sufren los habitantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, por ser los mejores ejemplos del fracaso de sus gobiernos. Como que resulta obvio que a Donald Trump y a su país no les conviene tener de vecino a un México envuelto en llamas con dirección hacia su decadencia total, con un “pueblo bueno y sabio” pero carente del nivel de escolaridad o por lo menos de información sin sesgos para poder tomar decisiones razonables como cuando se trata de escoger por quien votar en los procesos electorales.
No hay comentarios.: